Resección quirúrgica de tumores pulmonares con técnicas que reducen el trauma y aceleran la recuperación.
Extirpación quirúrgica de tejido pulmonar afectado por cáncer, mediante cirugía toracoscópica video-asistida (VATS) o cirugía robótica, evitando en la mayoría de los casos la toracotomía abierta tradicional.
Mediante 3 a 4 incisiones pequeñas, se accede a la cavidad torácica para realizar la resección correspondiente: segmentectomía (un segmento pulmonar), lobectomía (un lóbulo completo, la más frecuente en cáncer de pulmón) o neumonectomía (el pulmón completo), según la extensión del tumor. Ver también resecciones pulmonares para otras indicaciones no oncológicas.
El tabaquismo es el principal factor de riesgo para cáncer pulmonar. Un índice tabáquico mayor a 20 paquetes-año incrementa significativamente el riesgo — si es tu caso, una evaluación preventiva puede hacer la diferencia.
La estancia hospitalaria promedio tras cirugía mínimamente invasiva es de 2 a 4 días, con reincorporación gradual a actividades en 3 a 4 semanas.
No siempre; depende de la localización y extensión del tumor, evaluado caso por caso.
Depende de la etapa y tipo de tumor; se define junto con el equipo de oncología.
La diferencia es la cantidad de tejido pulmonar que se retira. La segmentectomía es la más conservadora, la lobectomía retira un lóbulo completo (la más común en cáncer de pulmón), y la neumonectomía retira el pulmón completo cuando el tumor es extenso o central.
Certificado en cirugía cardiotorácica por la UNAM, con más de 10 años de práctica en cirugía torácica general.
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