Procedimiento diagnóstico y terapéutico para explorar y tratar la vía aérea directamente.
Introducción de un instrumento óptico a través de la vía aérea para diagnóstico, toma de biopsias o tratamiento de obstrucciones. Existen dos modalidades complementarias: la broncoscopia rígida, que permite dilatar, resecar tejido o colocar prótesis (stents) en la vía aérea central bajo anestesia general; y la broncoscopia flexible, más versátil para explorar bronquios periféricos, tomar biopsias y realizar lavado bronquial, generalmente con sedación.
Bajo sedación o anestesia general, según el objetivo del procedimiento y el instrumento utilizado.
En la mayoría de los casos es ambulatoria, con alta el mismo día.
Se realiza bajo sedación, por lo que el paciente no experimenta el procedimiento de forma consciente.
La broncoscopia rígida usa un tubo metálico bajo anestesia general y permite intervenciones mayores (dilatar, resecar, colocar stents) en la vía aérea central. La broncoscopia flexible usa un endoscopio delgado y flexible, generalmente con sedación, y es la herramienta principal para diagnóstico y exploración de bronquios más periféricos.
Certificado en cirugía cardiotorácica por la UNAM, con más de 10 años de práctica en cirugía torácica general.
Conoce al Dr. Cortés →