Diagnóstico y manejo de la acumulación de líquido entre las capas que recubren el pulmón.
El derrame pleural es la acumulación anormal de líquido en el espacio pleural, que puede causar dificultad respiratoria. Su tratamiento va desde la punción simple hasta la colocación de un catéter pleural permanente en casos recurrentes.
Para casos puntuales, se realiza toracocentesis (punción guiada). Cuando la acumulación es aguda o voluminosa —incluyendo neumotórax o empiema en fase inicial—, se coloca un drenaje pleural (sonda o tubo torácico) que evacua el líquido o el aire de forma inmediata y continua. Para derrames recurrentes, se coloca un catéter pleural tunelizado, que permite al paciente drenar el líquido de forma controlada en casa, sin hospitalizaciones repetidas. Cuando el derrame está loculado o hay empiema organizado que no drena con estas medidas, se realiza una decorticación pleural por toracoscopia (VATS): se retira quirúrgicamente el tejido inflamatorio que atrapa el pulmón, permitiendo que se re-expanda por completo.
La toracocentesis es ambulatoria. Con catéter pleural, el paciente y su cuidador reciben entrenamiento para el manejo en casa.
Se retira cuando el derrame deja de producirse o cuando ya no es necesario, según cada caso.
Se realiza con anestesia local y sedación ligera cuando es necesario.
Es la remoción quirúrgica del tejido fibroso o infectado (empiema organizado) que envuelve el pulmón e impide que se expanda por completo, generalmente por toracoscopia.
Certificado en cirugía cardiotorácica por la UNAM, con más de 10 años de práctica en cirugía torácica general.
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