Extirpación del segmento de esófago afectado por cáncer, reconstruyendo el tránsito digestivo, con abordaje robótico o toracoscópico siempre que es posible.
La esofagectomía es la resección quirúrgica del esófago afectado por cáncer: se extirpa el segmento comprometido junto con los ganglios linfáticos regionales, y se reconstruye el tránsito digestivo utilizando el estómago (o, en menos casos, el colon) para restaurar la continuidad entre la boca y el intestino.
Siempre que la anatomía lo permite, la esofagectomía se realiza por vía mínimamente invasiva (toracoscopia/VATS y laparoscopia) o con asistencia robótica, combinando un tiempo torácico y un tiempo abdominal. Este abordaje reduce el trauma quirúrgico frente a la toracotomía abierta tradicional y acelera la recuperación respiratoria.
Es una cirugía de alta complejidad con hospitalización de 7 a 12 días. La dieta se reintroduce de forma gradual, comenzando con líquidos, bajo vigilancia estrecha de la nueva conexión (anastomosis) esófago-gástrica.
Sí, aunque con ajustes: comidas más pequeñas y frecuentes, y evitar acostarse inmediatamente después de comer. La mayoría de los pacientes recupera una dieta variada en los meses siguientes.
Depende de la etapa del tumor. En muchos casos se recomienda tratamiento neoadyuvante para reducir el tumor antes de operar; la decisión se toma en conjunto con oncología.
Certificado en cirugía cardiotorácica por la UNAM, con más de 10 años de práctica en cirugía torácica general.
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