Corrección de deformidades de la pared torácica como el pectus excavatum y el pectus carinatum.
Procedimientos quirúrgicos para corregir malformaciones congénitas de la pared torácica, ya sea hundimiento (excavatum) o protrusión (carinatum) del esternón.
La técnica más utilizada en pectus excavatum es el procedimiento de Nuss: colocación de una o más barras metálicas por vía mínimamente invasiva que remodelan la pared torácica desde dentro. Se retiran años después, en un segundo procedimiento breve. El pectus carinatum severo, o el excavatum complejo que no es candidato a Nuss, se corrige mediante la técnica de Ravitch: resección abierta de los cartílagos costales anómalos y reposición del esternón en su posición correcta.
Hospitalización de 3 a 5 días; el dolor se controla con manejo multimodal. Regreso gradual a actividad física en 4 a 6 semanas, con restricciones específicas mientras la barra está colocada.
Frecuentemente en la adolescencia, cuando la pared torácica aún tiene flexibilidad, aunque se evalúa caso por caso, incluyendo adultos.
Puede palparse, pero no es visible bajo la piel ni afecta la vida diaria una vez concluida la recuperación inicial.
Es la corrección quirúrgica abierta de pectus carinatum (o de excavatum complejo o recurrente): se resecan los cartílagos costales deformados y se reposiciona el esternón, sin usar una barra interna.
Sí. Además de las deformidades congénitas, la pared torácica puede desarrollar tumores óseos o de tejidos blandos, incluyendo sarcomas de pared torácica poco frecuentes pero potencialmente agresivos. Su tratamiento es la resección de tumores torácicos, con márgenes oncológicos y, cuando es necesario, reconstrucción de la pared para preservar la función respiratoria.
Certificado en cirugía cardiotorácica por la UNAM, con más de 10 años de práctica en cirugía torácica general.
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