Extirpación quirúrgica de tejido pulmonar por nódulos, quistes, malformaciones vasculares o cáncer, con la técnica menos invasiva posible según cada caso.
Las resecciones pulmonares son procedimientos quirúrgicos para retirar tejido de pulmón. Se clasifican por la cantidad de tejido que se extrae: la segmentectomía retira solo un segmento pulmonar, la lobectomía retira un lóbulo completo (la más común), y la neumonectomía retira el pulmón completo cuando la extensión de la lesión lo requiere.
La mayoría de las resecciones pulmonares se realizan por cirugía toracoscópica video-asistida (VATS) o cirugía robótica, mediante 3 a 4 incisiones pequeñas, sin separar las costillas. La toracotomía abierta se reserva para casos de mayor complejidad anatómica. La elección entre segmentectomía, lobectomía o neumonectomía depende del tamaño, la ubicación y la naturaleza de la lesión.
La estancia hospitalaria promedio tras una resección por mínima invasión es de 2 a 4 días, con reincorporación gradual a actividades en 3 a 4 semanas. La neumonectomía, al retirar todo un pulmón, tiene una recuperación más prolongada y requiere seguimiento respiratorio más cercano.
La diferencia es la cantidad de tejido pulmonar retirado. La segmentectomía es la más conservadora y preserva más función pulmonar; la lobectomía retira un lóbulo completo y es la más utilizada en cáncer de pulmón; la neumonectomía retira el pulmón completo cuando el tumor es extenso o central.
No siempre; depende del tamaño, los síntomas y el riesgo de complicaciones (sangrado, infección, embolia). La decisión se toma tras evaluación individualizada con estudios de imagen.
Sí. El pulmón restante compensa gradualmente la función respiratoria; se requiere una evaluación previa de reserva pulmonar para confirmar que el paciente la tolerará.
Certificado en cirugía cardiotorácica por la UNAM, con más de 10 años de práctica en cirugía torácica general.
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